Energoinwest SERWIS

Energoinwest SERWIS extrae lignito que se utiliza principalmente como combustible en las centrales eléctricas de Pątnów I, Pątnów II y Konin. La primera estación de soldadura robotizada en la mina de carbón se encargó en 1992. En los años sucesivos se fueron instalando más robots. Gracias a la robotización, la mina logró automatizar la producción de ciertas piezas de máquina que se desgastan en el proceso de extracción del carbón y que tenían que sustituirse repetidamente. Esto permitió a la empresa optimizar el suministro de dientes para los cubos de los pozos a cielo abierto, con un impacto significativo en la continuidad de extracción. El caso a continuación se basa en información proporcionada por el Sr. Stanisław Nożewski, jefe del departamento P-2 en Energoinwest SERWIS.

¿Cómo se usan los robots industriales en la extracción de carbón?

De manera indirecta, obviamente. Para extraer el carbón, debemos retirar primero el recubierto, es decir, la tierra que va superpuesta al depósito mineral. Para eso utilizamos excavadoras. Las excavadoras están equipadas con ruedas para cubos y estos tienen esquinas o dientes que permiten romper la tierra recogida en el cubo. Hemos automatizado la producción de dientes (internamente reciben el nombre de "dientes reemplazables ZWN-1 y ZWN-1M"). Esto nos ha permitido aumentar la flexibilidad y la repetibilidad en la fabricación. También hemos observado una reducción en la demanda de materiales de soldadura.

En cuanto a flexibilidad de fabricación, los robots que usamos (FANUC ARC Mate 100iC) integran capacidad de almacenamiento para un amplio número de programas. Así pues, si solo queremos cambiar el tipo de componente fabricado (podría ser el diente corto ZWN-1 o el diente largo ZWN-1M), basta con que el operario seleccione el programa correspondiente modificando la posición de un interruptor.

Desde el punto de vista de repetibilidad en la fabricación, un robot industrial aplicará una soldadura idéntica con total precisión en el mismo punto. El proceso de soldadura manual a menudo no garantiza la repetibilidad y la calidad de la soldadura, por lo que, en muchos casos, es necesario corregir. Se malgasta un tiempo muy valioso y se generan costes innecesarios que en definitiva implican una eficacia de producción inferior.

La automatización también ha reducido el número de soldaduras excesivamente gruesas que podían aparecer en el proceso de soldadura manual. Un soldador normalmente aplica un margen de seguridad para cada una de las soldaduras realizadas, con lo que se usa más material de soldadura del necesario. Los robots son más precisos y más eficaces en el uso de materiales, lo cual conlleva un ahorro visible.

Aparte de ahorrar, ¿cómo influyó la automatización del proceso de producción en la eficacia de la planta?

Fabricamos alrededor de 25.000 dientes al año. Para llegar a ese nivel de producción normalmente necesitábamos de tres a cuatro empleados. Ahora utilizamos dos robots industriales que fabrican el mismo número de dientes. La única diferencia es que los controla una sola persona. Me gustaría también mencionar que la eficacia de estos robots es muy elevada: un trabajador puede soldar hasta 30 dientes al día; en ese mismo periodo, un robot es capaz de soldar hasta 70 dientes, más del doble.

Los robots industriales de nuestra planta trabajan en dos turnos, en total dieciséis horas al día. No necesitan parar para el almuerzo, no se ponen enfermos ni exigen prestaciones sociales. Trabajan todo el tiempo. En consecuencia, no hay lugar para tiempo de inactividad en las operaciones de minería por falta de dientes de reemplazo.

¿Significa esto que la implementación de robots en su empresa ha conllevado una reducción de puestos de trabajo?

En primer lugar, y lo más importante, me gustaría resaltar que no despedimos a nadie. Al contrario, no disponíamos de personal suficiente para hacer el trabajo. Antes teníamos que añadir personal en las estaciones de trabajo de soldadura manual para poder mantener la producción, pero se estaban agregando nuevas tareas constantemente y simplemente nos estábamos quedando atrás con el trabajo necesario. Los dos robots que instalamos nos descargaron de una cantidad de trabajo importante. Los programamos para soldar dientes de cubo y transferimos a algunos empleados a otras tareas, como la soldadura de esquinas. El resultado fue que los procesos pasaron a ser mucho más rápidos.

Así pues, no solo evitamos despidos, sino que nuestros trabajadores se han beneficiado en general de la implementación de los robots. Tenga en cuenta que la robotización de la fabricación de dientes ha aumentado el nivel general de seguridad en nuestro departamento. En la actualidad, nuestras estaciones de trabajo están equipadas con campanas de extracción para succionar los humos que emanan del proceso de soldadura. Con las estaciones de soldadura manuales, la extracción de estos humos era mucho más difícil. Ahora los operarios de las estaciones de trabajo robotizadas no están expuestos a radiación ultravioleta o infrarroja. Los robots nos permiten transferir empleados no solo de tareas arduas y procesos difíciles, sino también de lugares de trabajo muy dañinos para su salud.

Obviamente, también existen beneficios desde el punto de vista de gestión. Si nuestros robots están totalmente operativos, podemos estar seguros de que realizarán las tareas programadas. Si, como es el caso de nuestra mina, el departamento de mantenimiento necesita que se le suministren 200 dientes para cubos al día siguiente, podemos contar con un 100 % de certeza de que los tendremos. Un robot industrial no se pondrá enfermo y permanece en su puesto de trabajo todo el tiempo.

¿Le anima su experiencia actual con los robots a invertir más en este tipo de equipos?


Pretendemos adquirir dos robots industriales más. Por lo menos dos, porque no sabemos cuánto tiempo durarán los robots más antiguos, de la década de 1990. Si tenemos que sustituirlos, sin duda adquiriremos varios más.

También me gustaría dejar claro que no nos asusta robotizar aún más nuestra fábrica y que estamos contentos de habernos decantado por esta opción. Los robots FANUC llevan funcionando de forma fiable desde 2009, con total funcionalidad y sin fallo alguno. Además, nuestra experiencia en implementación de robots y su funcionamiento es importante. Pero, probablemente, lo más importante es que el retorno de la inversión en estaciones de trabajo de soldadura robotizadas, en producción por lotes y cuando hay elevada demanda de piezas, es muy rápido. Recuperamos nuestra inversión en un año.